
La Intendencia de la Región Metropolitana resolvió por fin “declarar en forma preventiva estado de preemergencia ambiental para este sábado 12 de mayo de 2007, debido a las malas condiciones de ventilación que afectan a la capital” y que tienen varias estaciones de monitoreo con índices críticos en calidad del aire. Desde hace 3 días.
Medida que debió haberse tomado con anticipación, por algo las mediciones se realizan a modo de pronóstico, con el afan de prevenir que la población sea expuesta a estos episodios críticos de contaminación, eventos que acarrean aumento de gases y partículas nocivas para la vida humana y salud de las personas.
Desde el día jueves 10 de Mayo, es decir al haberse cumplido 3 meses exactos desde la implementación de Transantiago, se ha observado en la capital una bruma y neblina de contaminación ambiental muy lejos de lo normal observado estos últimos años, a distancia de 200 metros ya se hace dificil y casi imposible visualizar más adelante.


La contaminación ambiental, en Chile, no posee ningúna medida o solución real en la cuál pueda ser disminuida ante un evento crítico de aumento, es decir. Estamos siempre al alero de la suerte, de las condiciones meteorológicas y del viento sur. Esto recuerda un poco a el futbol Chileno, siempre recurrioendo a las matemáticas y la suerte. Al devenir.
Lo más extraño en todo este asunto es que si realmente la calidad del aire aparecía como acaban de apreciar: buena, se decretara en horas de la madrugada del día Viernes 11 de Mayo alerta ambiental.
Pero llegado aquel viernes, y viendo que se hacia insostenible esconder que esta bruma y neblina de contaminación se habia condensado más que el día anterior, y ante la situación de no poder esconder por más tiempo los índices deciden decretar la pre-emergencia.

Otra vista de la niebla o bruma de contaminación:

La información obtenida desde el sesma y la conama respectivamente, se contradice 100 % con los que todo santiaguino pudo apreciar con sus propios ojos. Decretar alerta ambiental, cuando los índices estaban todos en nivel malo. En donde se debió decretar pre-emergencia.
A continuación Índices:

EL día Viernes a juicio de Transantiago Chile fue un denominado episodio crítico de contaminación en la capital. Los dolores de cabeza, el aumento de lactantes y adultos mayores en hospitales, por insuficiencias respiratorias es pan de cada día en eventos de esta envergadura.
El episodio de Preemergencia se declara en forma preventiva para evitar que los valores de concentraciones de material particulado respirable (PM10) alcancen o superen el nivel 300 del índice ICAP. Esto significa que cuando la Intendencia declara para el día siguiente un episodio de Preemergencia en la región, la calidad del aire se mantiene en niveles buenos o regulares, pero la información técnica indica que esas condiciones podrían empeorar y por eso se busca que la población este menos horas expuesta a esta situación adversa.
Se produce un episodio crítico cuando se alcanzan niveles de calidad del aire que superan el nivel 200 del ICAP o, lo que es equivalente, los 195 ug/m3 de concentración. De ahí en adelante y según vaya empeorando la calidad del aire, se califica el ICAP como malo, crítico, peligroso o que excede.
Por ahora, el Plan Operacional para episodios, regula específicamente las situaciones de riesgo ligadas al material particulado respirable o PM10. Ello debido a que la normativa vigente no define los niveles que originan situaciones de emergencia en el caso del ozono (O3), monóxido de carbono (CO) y partículas totales en suspensión (PTS), todos contaminantes que junto al PM10 provocaron que en 1996 la región fue declarada zona saturada y que se debiera crear un plan de descontaminación.
Es decir la actual regulación declara publicamente en su sitio web que los niveles de emergencia no se definen.
Ello debido a que la normativa vigente no define los niveles que originan situaciones de emergencia en el caso del ozono (O3), monóxido de carbono (CO) y partículas totales en suspensión (PTS)
Es decir aunque estuvieramos en episodios críticos de emergencia, al no definirse estos niveles en la actual normativa, solo podemos definir el nivel de pre-emergencia.
Además la incongruencia que un nivel pre-emergencia debe superar el nivel 300 del ICAP, y que en presencia de un episodio crítico esta medida es de nivel 200 de ICAP.
Diferentes son los efectos nocivos que puede traer a la salud de las personas la contaminación del aire que actualmente enfrenta la ciudad de Santiago. Sin embargo, éstos se tornan especialmente peligrosos en el caso de exposiciones a niveles muy elevados durante cortos períodos de duración, y que es lo que ocurre cuando estamos frente a un episodio crítico.
Este tipo de información no es entregado por parte de autoridades, por parte de medios de comunicación, ni por los mismos que regulan y miden la calidad del aire.
Todos sabemos que en Chile los índices de contaminación y las tablas de medición estan diseñadas en base a nuestra contaminación ambiental, es decir si los 2 días en que respiramos monoxido de carbono, ozono, oxido nitrico y cuantos gases, y particulas nocivas para la salud de las personas, es solo preemergencia.
Cuando lleguemos a no ver a quien tenemos a 10 metros de distancia por la neblina de contaminación, según las mediciones será nuevamente preemergencia, ya que existen 2 episodios de critico a peligroso en donde se declara la misma solución:

La misma intendente de Santiago en el primer episodio declarado de alerta ambiental, el día 27 de abril declaró:
Pese a la “alerta ambiental” que rige en Santiago, se debe destacar que los índices de contaminación han descendido en comparación con otros años.
Aseguró que en esto ha influido el Transantiago.
“Que estemos un mes después en estado de alerta se debe también al tema del Transantiago y al climático…teníamos un sistema en que todos los vehículos pasaban por el centro de la ciudad, muchos de ellos prácticamente vacíos a cierta hora y efectivamente ese frenar y acelerar en una larga línea de buses todo el santo día, efectivamente propicia un efecto de contaminación mayor”.
En este sentido es importante señalar que en años anteriores jamás se hizo así de visible la contaminación ambiental en formato de neblina, de bruma que se encontraba desde el suelo, no a un nivel específico de altura como es el caso habitual.
Con la situación de crisis ambiental visualizada el día viernes, en el cuál solo se decretó alerta ambiental, solo por el hecho de no aumentar los digitos con restricción, por ser día laborar y no sobrecargar más a transantiago, se esperó a el día sabado 12 para ser decretada la pre-emergencia en la capital. Con índices críticos y peligrosos para la salud, se toma estas medidas en contra de la salud de las personas.

Transantiago no puede ni debe ser razón de ocultar, y disminuir o afectar estas deciciones, así que emplazamos a la intendencia a ser más transparentes y asumir el grave problema que ha tenido 3 días a santiago sumidos en una crisis de contaminación.
Transantiago, no pudo realizar su funcionamiento de manera normal, por los ya sabidos errores. Por tanto la cantidad de buses que salió a la calle nuevamente, sumado a los buses interurbanos (expresos), y a los atochamientos y tacos de quienes antes transitaban en transporte publico como metro o micros, y que hoy volvieron a utilizar sus vehículos para movilizarse hacia sus trabajos, por el problema y drama que se torna la ida y vuelta del trabajo en horarios punta. Nos muestra que la realidad es que transantiago no funcionó y con el se fue, la única esperanza e iniciativa de descontaminación.
En aquella ocasión de alerta, también señaló que se analizó la posibilidad de aumentar de dos a cuatro los dígitos con restricción vehicular durante el año, pero que la medida se descartó para no sobrecargar el sistema de transporte público con más problemas.
“Originalmente se pensó que durante todo el año, para prevenir estos temas (de contaminación), íbamos a tener cuatro dígitos restringidos durante todo el año. Pero la verdad es que lo dejamos en dos hasta el próximo año justamente para no recargar el tema del transporte público y para que no crear otro problema”, sostuvo.
Entonces podemos concluir que no solo se esconde la quiebra económica del transantiago a los habitantes y usuarios del sistema, también pagamos todos el alto precio de nuestra propia salud y bienestar físico, al no asumir un rol activo como sociedad frente al tema de la contaminación.
Todo el dinero que pretender seguir inyectandole a transantiago, podría servir para elaborar planes anticontaminación ambiental reales y que funcionen. En vez de seguir financiando un sistema que en tres meses de funcionamiento esta en quiebrá, no funcionó en ámbitos de implementación y además aún no se vislumbran soluciones.
Transantiago Chile · Publicación: Medio Ambiente, contaminación