Agosto 8, 2007
Indignación a causado en el mundo político el informe revelado a los medios de comunicación que anticipaba el desastre del transantiago por parte de Metro S.A.
Pero hemos repetido varias veces que esta crónica de una muerte anunciada no solo fue revelada en un informe sino en las millonarias consultorías encargadas por parte del gobierno e incluso privados.
“Se trata pues de alterar sustancialmente los hábitos de transporte público, insumo básico para el mundo laboral, escolar, del comercio y la entretención de una enorme población que presenta muy diversos grados de disposición y capacidad de asimilación y adaptación a un cambio de esta naturaleza.
“En el mejor de los casos este proceso de asimilación y adaptación tomará varias semanas, seguramente varios meses a partir del 10 de febrero próximo.
“En consecuencia, lo que está fuera de toda duda (y así lo reconocen “Fernández & De Cea”) es que en el Transantiago habrá un periodo inicial que durará al menos dos meses y posiblemente más en que los usuarios del sistema no se comportarán como predice el modelo.
“Una manera de resumir en qué consiste uno de los mayores problemas de la transición es que al comienzo de esa etapa habrá mucha gente, probablemente cientos de miles de santiaguinos que no encontrarán el medio de transporte que buscan en el lugar ni en la hora que desean encontrarlo.
“No obstante, la dificultad objetiva para visualizar lo que ocurrirá durante esa transición, algunas situaciones gruesas pueden predecirse. Como se verá, al menos desde la perspectiva de Metro, varias de estas situaciones de la transición dan origen a un sensible potencial de insatisfacción para el cual es necesario prepararse.
“De acuerdo al reciente estudio de Fernández & De Cea, a partir de febrero próximo Metro de Santiago deberá transportar alrededor de 820 millones de pasajeros al año. Esa cifra es de 250% más de lo que Metro transporta hoy (330 millones de pasajeros al año), mientras que la cantidad de trenes y coches con que Metro contará el próximo año se incrementará gradualmente en apenas 10%. Eso implica un muy fuerte incremento en la densidad de ocupación de los trenes de Metro.
“El drástico y repentino aumento de ocupación que experimenta Metro, equivale, para decirlo sin eufemismos, a un cambio igualmente drástico en la calidad percibida del servicio.
“Con el fin de minimizar los efectos objetivos de este mayor flujo de pasajeros sobre la calidad de servicio, Metro está realizando un conjunto de 60 medidas concretas que hemos llamado ‘Plan de Integración a Transantiago”.
“Aún considerando todas las acciones mitigadoras que Metro está ejecutando, el modelo pronostica una situación de ‘lleno completo’ en las horas peak (punta) de todos los días laborales para diversos tramos de la red de Metro”.
“Lleno completo quiere decir que todos los coches de todos los trenes de Metro que circulan a esa hora en ese tramo van ocupados a nivel de 6 pasajeros por metro cuadrado, lo cual es una tasa de ocupación que sólo puntualmente y rara vez se ha experimentado en Metro hasta el día de hoy. ‘Lleno completo’ quiere decir que no puede ingresar un pasajero adicional a ese tren. ‘Lleno completo’ quiere decir que los pasajeros que están en el andén esperando subirse al Metro deberán esperar por otro tren y en muchos casos por varios trenes más.”
“Esta situación de por sí complicada, puesto que los usuarios actuales de Metro prácticamente no la han experimentado nunca mientras que en el futuro será habitual, podría ser todavía mucho más compleja durante el antes mencionado período de transición”.
“Dado que Transantiago modifica los recorridos (…) habrá mucha gente que no se sentirá segura de la conveniencia de tomar un determinado bus cuyo recorrido y tiempo de desplazamiento no conoce suficientemente”.
“Durante la transición mucha gente mostrará comportamientos más cercanos a los históricos que a los racionales que le supone el modelo. Siendo así, es altamente probable que en buena parte de la red de Metro se dé un cuadro de gran exceso de demanda en el primer período de Transantiago. Exceso de demanda significa, por supuesto, gente insatisfecha”.
“Habrá media hora peak en que la demanda sobre Metro sobrepasará con creces la oferta de transporte que Metro tendrá disponible en diversos tramos de la red. Las consecuencias son que, en esos tramos y durante esa media hora peak, los pasajeros podrían estar enfrentados a la necesidad de esperar 5, 10 o más trenes para subirse”.
“Como es de imaginar, esta cantidad de pasajeros, aun en el caso que ellos fluyan ordenadamente y aun una vez que los usuarios ya hayan desarrollado ‘comportamientos racionales’, pondrá en severas dificultades a muchas de las estaciones de la red de Metro. Según nuestros ingenieros, la mayoría de las estaciones de Metro no fueron diseñadas para absorber esta cantidad de concentración temporal de pasajeros”.
“Se estima, por lo tanto, que habrá alrededor de 30 estaciones de Metro (cerca de 1/3 del total de estaciones), que presentarán condiciones de saturación crítica en las horas peak.”
“Si ocurre que en la práctica el sistema de buses opera deficientemente al mismo tiempo que Metro enfrenta el cuadro ya descrito, entonces el conjunto del sistema de transporte público estaría en una posición de alto riesgo, con posibles consecuencias para otros ámbitos de la vida en la ciudad (políticos y sociales).”
“En Metro creemos que en algunos casos esta situación podría dar origen a expresiones duras de descontento (¿tomas de estaciones?, ¿bloqueo de trenes?, ¿desórdenes callejeros en el entorno de alguna estación?) con cobertura desfavorable de los medios de comunicación”.
CONCLUSIÓN:
“CREEMOS que en algunos casos esta situación podría dar origen a expresiones duras de descontento (¿tomas de estaciones?, ¿bloqueo de trenes?, ¿desórdenes callejeros en el entorno de alguna estación?) con cobertura desfavorable de los medios de comunicación”.
Todos sabíamos de antemano que el Plan transantiago fracasaría por no estar ni en un 50% completo. En cuanto a estructura e implementación.
Por algo Bachelet no lo inauguró el día 10 de Febrero, no estuvo presente para no quemarse, por que conocía que ocurriría y tomo la decisión en las sombras.
Se culpa a SONDA a la AFT, a los operadores pero lo cierto es que la reducción del parque vehicular de transportes y la modificación completa de los antiguos recorridos, que funcionaban perfectamente, por nuevos recorridos completamente erróneos y elaborados en oficinas y cubiculos de quienes desconocian el movimiento real de las personas y el transporte publico, la suma de todas estas tonteras gubernamentales y privadas, han dado como resultado el rotundo fracaso.
Del Transantiago ya no queda nada, solo el pago con la BIP, pero que el software deficiente no puede asegurar la real cantidad de pasajeros transportados. Por tanto la AFT no puede pagar lo real a los operadores, quienes obviamente no trabajan muy contentos.
Que el Plan Transantiago sería a favor de la descontaminación de Santiago, el gobierno pidió millonarios préstamos y regalías a entidades mundiales, sin decirle a nadie, con pretexto de utilizar estos dineros en planes de descontaminación del transantiago. todo esto se ha perdido, malgastado o robado. Hubo que repedir 290 millones de dólares para pagar las pérdidas y errores cometidos.
Claramente el retroceso en materia ambiental ha sido drástico y alarmante. Sufriendo a diario alertas y pre-emergencias ambientales. Peor calidad de vida frustrando el futuro prometedor de un país emergente. Que tuvo su oportunidad de crecer.
Estos errores nos estancaron como país, nos frustraron como personas dignas y nos enfermamos, nustros hijos sufren deficiencias respiratorias severas y andamos agresivos por culpa de que el gobierno de Chile y los políticos de cualquier partido trabajan en cargos públicos solo por el buen sueldo mensual y el poco tiempo que les ocupa.
Además aprovechan de robar y de tener conocimiento y decisiones sobre sus sucios negocios.
Así está Chile, podrido de smog, podrido de sudor y sin un transporte digno para su gente trabajadora.
Transantiago es un negocio, un negocio bastante truculento desde el principio, con influencias, amistades, cargos honoríficos y quién sabe que más encontraremos. Pero ya no sorprende en lo absoluto
La única solución es un corte de cabezas radical…. Algo que remueva este país y lo limpie de la mierda y de políticos ya corruptos de mente que toman las decisiones por nosotros. Pero en base a sus propios beneficios
A los actuales ministros, en parte culpables de tirar al pueblo a los leones sabiendo que el Sistema no funcionaría, se les ve caminando desafiantes, consumidos en poderes que no merecen, se descartan ante las acusaciones y siguen campantes por la vida ya que nadie los incrimina, nadie los juzga.
Los errores de unos son tan graves como los negocios sucios de otros. Los cargos honoríficos y el dinero que corrió para todos los que hoy esconden la cabeza tras el gobierno.
Transantiago Chile · Publicación: Documentos Transantiago
Agosto 6, 2007
Sergio Espejo Yaksic
Ex Ministro de Transporte
Presente
De mi consideración:
Respondo su nota del 25 de junio recién pasado donde a raíz de opiniones que vertí, referidas a la mayor irresponsabilidad social que se ha cometido en Chile, como es el diseño e implementación de la política pública de transporte denominada Transantiago, usted me dice que desea aclararlas.
El tenor de su carta, con un grado evidente de ofuscación y falta de ponderación respecto de sus propias actuaciones, comprensible por las circunstancias vividas, me aconsejaron responder pasado un tiempo y soslayando dicho estado de ánimo.
Respecto de mi afirmación de que hubo ministros de Estado que entregaron información sesgada a la Presidenta de la República, llevándola a tomar una decisión equivocada, todos los antecedentes que en estos días se han hecho públicos -sin descartar que aparezcan otros y más graves- avalan mis dichos. Es más, me he formado la convicción de que me quedé corto en mis juicios, pues lo que ahora es evidente es que muchos han pretendido eludir sus responsabilidades escudándose tras las faldas de S.E.
Sobre el segundo punto, referido a que el Ministro del Interior se había opuesto al inicio del Transantiago, sólo puedo señalar que no tengo por qué dudar de la palabra de Belisario Velasco. Es más, todas las informaciones directas e indirectas confirman lo anterior. Más aún, las declaraciones de la propia Primera Mandataria lo han reafirmado.
También expresa que le llama la atención que declarándome opositor al proyecto jamás se lo planteé. Debo recordarle que en el Senado de la República le expresé mis reparos al tema, señalándole que era muy crítico desde la administración anterior al respecto, pero que le deseaba la mejor de las suertes y que esperaba equivocarme.
Lo mínimo que pudo hacer usted fue consultar al ex Subsecretario de Transporte, Guillermo Díaz, a quien conoce y que estaba al tanto de cómo nos habíamos opuesto a este plan, y no demandar gestos o pretender haber asumido una supuesta responsabilidad política cuando, en los hechos, fue la Presidenta quien debió solicitarle la renuncia para que al menos en uno de los ministros se hiciera efectiva aquélla.
No puedo dejar de reflexionar que sólo se puede pretender encarnar tal virtud cívica cuando es uno mismo quien renuncia a los altos cargos y en carácter de indeclinable. Esa es una verdadera conducta republicana, hoy extraviada entre tanta tecnocracia y títulos rimbombantes… algunos de los cuales han resultado inexistentes.
Cuando ahora vemos cómo los ministros involucrados siguen evadiendo sus culpas, incluso recurriendo a sus amigos neoliberales de la derecha económica y políticamente dura, para desviar dicha responsabilidad hacia el único ministro que actuó con celo, como es el titular de Interior, es indispensable que se haga plena luz sobre lo ocurrido.
Considerando que usted me pide en su primer párrafo aclarar mis dichos adecuadamente, invocando el carácter público de mis críticas, y que en el último párrafo solicita corregir esta situación de la manera que corresponda, estimo que sólo puedo dar plena satisfacción a sus deseos haciendo pública mi respuesta, para lo cual enviaré copia de ésta a un medio de comunicación, adjuntando la suya.
Atentamente,
Adolfo Zaldívar Larraín
Senador
Santiago, 3 de agosto de 2007
Transantiago Chile · Publicación: Documentos Transantiago
Agosto 6, 2007
Adolfo Zaldívar Larraín
Senador de la República
Presente
De mi consideración:
El domingo 24 de junio en el Noticiero Central de Megavisión, entrevistado por el periodista Sr. Guillermo Turner, usted emitió opiniones que me interesa aclarar adecuadamente.

En primer lugar, da usted a entender que un conjunto de ministros de Estado, entre los que me encuentro, habríamos entregado información sesgada a la Presidenta de la República respecto del estado de avance del proyecto Transantiago, llevándola a tomar una decisión equivocada sobre la materia. Sin dejar lugar a duda alguna, quiero señalarle enfáticamente que la información existente en el Ministerio de Transportes en esa época estaba dis-ponible y era entregada en reuniones periódicas celebradas en el Ministerio del Interior. En consecuencia, dicha información estaba en conocimiento del ministro del Interior y de la propia Presidenta de la República. No cabe interpretación alguna en esta materia.
En segundo lugar, señala usted que el ministro del Interior se habría opuesto al inicio del Transantiago y que ello se habría expresado en una reunión sostenida el 9 de febrero. Dado que además de sus dichos esta temática ha sido abordada por la prensa y usted se hace eco de ella, debo señalarle que es efectivo que el día 9 de febrero, como es de público conocimiento, me reuní con el ministro del Interior en su gabinete. Sin embargo, el contenido exclusivo de ese encuentro fue determinar si procedía o no operar gratuitamente los nuevos recorridos como había propuesto el Administrador Financiero del Transantiago. No existió, como señala usted, referencia a postergar la etapa que se iniciaba al día siguiente.
Por otra parte, me llama la atención que usted afirmara en la misma entrevista el haber sido un tenaz opositor al proyecto, en circunstancias que jamás, durante el período que ejercí como ministro, me planteó algo en ese sentido.
Sin perjuicio de lo anterior, debo señalarle mi decepción por el no haber confrontado personalmente la información que esgrime públicamente. Parece un gesto de caballerosidad y respeto mínimo, especialmente considerando que mientras ejercí como ministro de Estado no sólo estuve permanentemente a disposición de los parlamentarios, sino que además en algo que para usted y para mí es central -la responsabilidad política- di testimonio permanente y reconocido de asumirla sin titubear.
En virtud de lo anterior e invocando los principios que a ambos nos han llevado a militar en la Democracia Cristiana, solicito a usted corregir esta situación de la manera que corresponde.
Sergio Espejo Yaksic
Ex Ministro de Estado.
Santiago, 25 de junio de 2007
Transantiago Chile · Publicación: Documentos Transantiago