Los recursos que el Estado ha debido disponer hasta la fecha para que el Gobierno diseñe, implemente y luego esté intentando arreglar su plan fallido de transportes en Santiago, se han incrementado a tal punto que hoy acumulan alrededor de US$ 1.402 millones.
La Petición de dineros en el proyecto de ley a través del cuál se solicitarán US$ 580 millones extra al estado, resolvería una parte del desfinanciamiento de Transantiago, pero sólo hasta diciembre. Ya que Cortázar no descarta que el déficit continúe durante el 2008. Es más no descarta que haya que incluir más peticiones en el plan de presupuesto anual del Estado para el 2008.
Los costos presupuestarios se conocieron esta semana, cuando Cortázar anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley que considera la autorización para que el Gobierno aporte un total de US$ 580 millones, US$ 100 millones entregados de manera directa al sistema, y que pueda abrir una línea de financiamiento por US$ 190 millones más.
Además la mitad del dinero, es decir US$ 290 millones, serían entregados a regiones, medida que pretende apalear los dichos de varios diputados y senadores, que consideran injusto, destinar tantos millones a la capital en desmedro de las regiones. Y que de antemano afirman votar en contra del bullado proyecto, el cual se financiaría en parte con los ahorros del cobre, entre otros dineros.
Para compensar a las regiones, tomado como un callaboca, se solicitan también US$ 100 millones directos y una línea de financiamiento “análoga”, que los parlamentarios regionales exigen sea por US$ 190 millones.
En total, el proyecto busca US$ 580 millones, de los cuales US$ 380 millones (las líneas de crédito reembolsables) se obtendrán de los ahorros del cobre, y los otros US$ 200 millones de los intereses que reportan los mismos activos financieros.
El financiamiento que en parte se realizaría con dineros prestados por la Empresa Metro, y frente a los cuestionamientos de este traspaso de dinero, el titular de Hacienda señaló en que la propia ley de Metro está detallado el mecanismo utilizado, pues el texto legal permite la emisión de acciones clase B para ampliar líneas y expandir operaciones de la empresa, así como también la emisión de acciones clase A “con el objeto de uso general de la empresa por acuerdo de los accionistas y el directorio, que es lo que ha ocurrido ahora y que también se produjo en 2005 y 2006”.
Por lo mismo, Velasco prosiguió que “Metro es parte de Transantiago”, y enseguida agregó que “es un hecho inobjetable y hay contratos legales que así lo acreditan”, por lo que el directorio de Metro está en su derecho de definir un “aporte pasajero” al Transantiago, en razón del interés social de la empresa, cual es garantizar el transporte público.
En este respecto es importante aclarar, como se se explicita en la integración de Metro al Sistema:
De conformidad con lo señalado anteriormente, corresponderá a Metro lo siguiente:
Cortazar señaló por su parte que todos estos dineros solo fincarían a Transantiago durante el año 2007, y que en ningún caso se garantiza que el 2008 no existan déficit de igual magnitud.
Agregó: “Yo no voy a garantizar que el año 2008 el déficit va a pasar a ser cero. No lo voy a decir, porque creo que es posible que todavía quede un déficit remanente”, había sincerado más temprano el ministro, al programa “En boca de todos”.
El secretario de Estado precisó, “Tengo la convicción de que Transantiago no va a fracasar”, afirmó el ministro luego de ser recibido con protestas, carteles y gritos por parlamentarios de la UDI. Mismo trance vivió su colega de Hacienda, Andrés Velasco. Ambos fueron citados por la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados para explicar las fórmulas transitorias de financiamiento anunciadas esta semana.
Transantiago Chile · Publicación: Financiamiento del Transantiago